Comencemos la destrucción del recuerdo que nunca debí guardar
el cual consiste en tu presencia y tu rechazo, cual cruel alevosía
como ignorancia arraigada en la mentira de mi propio ser.
el cual consiste en tu presencia y tu rechazo, cual cruel alevosía
como ignorancia arraigada en la mentira de mi propio ser.
Mira como se comen las nubes, dulce alfajor de nieve y miel
sangre purpura y orina verde, y un toque especial de aj
ese es el recuerdo de tu presencia bañando mi cerebro.
Y como olvidar el arándano que nos separo con sus palabras
que al final llego, como todo lo obvio, al concluyente rechazo
en la multitud de lo común y una palabra tan vulgar como adiós.
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